El desafío
El control de calidad prenda por prenda es el corazón de lo que hace Lavadero Berazategui, pero es un proceso que el cliente o visitante normalmente no ve — ocurre puertas adentro. El desafío era encontrar una forma de que lo experimentaran en primera persona, sin necesidad de una explicación larga ni una visita guiada a la planta.
La solución
Desarrollamos Control de Calidad Express, un juego operado desde un tótem con joystick y proyectado en una pantalla LED de 3x2 metros: aparece una prenda y el jugador la mueve a la derecha si está aprobada, o a la izquierda si presenta un defecto visible —mancha, rotura, etiqueta incorrecta—. Cada ronda dura exactamente 30 segundos, y cuantas más prendas se evalúan correctamente, mayor el puntaje, con un ranking del día que generó competencia entre los participantes.
Elegimos esa mecánica de decisión binaria por ser universalmente entendible —izquierda o derecha— e intuitiva al instante con el joystick, sin barrera de idioma ni curva de aprendizaje.
El resultado
Control de Calidad Express convirtió un proceso invisible para el cliente en una experiencia de 30 segundos que cualquiera podía entender y disfrutar al instante. Cada participante vivió, aunque sea por un momento, el mismo criterio de exigencia que Lavadero Berazategui aplica a cada prenda — una forma mucho más efectiva de comunicar un estándar de calidad que explicarlo con palabras.