En el marco de Iced Coffee Experience, diseñamos y desarrollamos una activación pensada para transformar el lanzamiento de los cafés fríos de NESCAFÉ en una vivencia activa y memorable — no solo para verla, sino para sentirla en el cuerpo.
La dinámica invitó a los participantes a subirse a un balance board y batir su café durante 30 segundos. Cada movimiento del cuerpo se tradujo en tiempo real en animaciones en pantalla que representaban visualmente el proceso de batido, con la intensidad de las animaciones respondiendo directamente a la intensidad del movimiento del participante. Al alcanzar el punto ideal de batido, la pantalla lo celebraba con una animación de cierre — y el participante podía degustar el café que acababa de "preparar" con su propio cuerpo.
La mecánica fue un acierto por varias razones simultáneas. Primero, conectó el movimiento físico con el producto de una forma que ningún stand de degustación tradicional puede lograr: el participante no recibe el café — lo gana. Segundo, el balance board generó un desafío visible desde afuera que atraía la atención de quienes pasaban cerca, convirtiendo cada participación en una demostración pública del producto. Tercero, la degustación al final de la experiencia llegaba en el momento de mayor predisposición emocional positiva — después del juego, después del esfuerzo, después de la celebración en pantalla.
La activación demostró que tecnología, branding y consumo pueden convivir de forma completamente natural cuando la mecánica de juego está diseñada desde el producto hacia afuera, y no al revés. El Shake Balance Challenge no fue un juego con una marca encima — fue la esencia del producto convertida en experiencia.












