El desafío
Puro Diseño reúne marcas de todo tipo compitiendo por la atención del mismo público. Raid, con DRUM como agencia, quería una activación que comunicara su propuesta de valor — eliminar plagas — sin recurrir al típico panel informativo. La activación tenía que ser reconocible al instante y suficientemente simple para que cualquier visitante, sin importar la edad, entendiera la mecánica en segundos.
La solución
Desarrollamos un mini juego que retoma la estructura de Pac-Man pero con la identidad de Raid: el jugador controla a "Pac-Man Raid" dentro de un laberinto, con la misión de esquivar plagas y limpiar el camino. La referencia al juego original hizo que la mecánica se entendiera sin instrucciones — todos reconocen el laberinto y las reglas básicas apenas ven la pantalla.
La estética del juego tomó los colores y la identidad visual de Raid, integrando el mensaje de marca dentro de la jugabilidad misma en lugar de superponerlo como cartel. El resultado fue una experiencia que competía de igual a igual, en términos de diversión, con cualquier juego arcade real.
El resultado
El mini juego se convirtió en uno de los puntos de mayor permanencia del stand durante la feria. La nostalgia del formato Pac-Man, sumada a la identidad de Raid bien integrada en la jugabilidad, generó participación espontánea y conversación entre los visitantes, cumpliendo el objetivo de comunicar la propuesta de la marca de una forma memorable.