El desafío
MYA y su agencia, Pili Martel Barcia, buscaban una activación que funcionara en un shopping —un espacio de tránsito constante, no de permanencia prolongada— y que generara conexión real con los fans sin necesidad de la presencia física de la banda. La experiencia tenía que ser rápida de vivir, fácil de entender y generar un recuerdo que la gente quisiera compartir.
La solución
Desarrollamos un video booth interactivo donde los fans se paraban frente a cámara e imitaban los pasos de baile de MYA, siguiendo una coreografía guiada en pantalla. Al terminar, el sistema generaba un video del participante bailando junto a la banda y mostraba un código QR exclusivo para descargar ese contenido como souvenir digital directamente al teléfono.
El souvenir en formato de video, no de foto estática, fue la clave para que la experiencia se sintiera especial: cada persona se llevaba un recuerdo dinámico, propio, con el sello de la banda, listo para compartir en redes.
El resultado
El video booth generó una fila constante de fans queriendo su propio momento con MYA. La combinación de baile, tecnología y un souvenir digital de calidad convirtió una simple parada en el shopping en contenido que circuló de forma orgánica en redes sociales, extendiendo el alcance de la experiencia más allá de Alto Palermo.