El Día Mundial del Corazón es una fecha clave para las instituciones de salud cardiovascular, pero comunicar la importancia del movimiento y la salud del corazón en un contexto de espacio público y audiencia masiva requiere una propuesta que capture la atención sin apelar únicamente a mensajes médicos. El desafío era transformar la concientización en una experiencia que la gente quisiera vivir por sí misma.
La solución fue una instalación de plataformas físicas equipadas con sensores, dispuestas en el espacio de la Calle Recreativa de Rosario. Cuando los participantes se subían a las plataformas y comenzaban a moverse —saltar, correr en el lugar, hacer sentadillas— los sensores captaban la actividad física y la traducían en tiempo real al latido de un corazón visualizado en pantalla: a mayor movimiento coordinado, más fuerte y visible latía el corazón digital.
La metáfora era directa y poderosa: tu movimiento hace latir al corazón. Esta conexión inmediata entre la acción física del participante y la respuesta visual en pantalla generó una experiencia de feedback loop que resultó emocionalmente resonante. No había instrucciones complejas: el corazón en pantalla era el único indicador que los participantes necesitaban para entender la mecánica y motivarse a moverse más.
Lo que transformó la activación en algo verdaderamente especial fue su dimensión comunitaria espontánea. Al tratarse de una experiencia en espacio público, no había una barrera de entrada: cualquier persona que pasara podía sumarse. Familias, amigos, personas que no se conocían entre sí comenzaron a alentar a los participantes, a coordinarse para hacer latir al corazón más fuerte, a competir de manera informal por el mayor puntaje de latidos. El juego individual se convirtió en una celebración colectiva.
El proyecto fue desarrollado en conjunto con la agencia Ellecktra, a cargo de la estrategia creativa y la producción del evento. Sponsorealo fue responsable del desarrollo tecnológico completo: diseño e integración de los sensores de movimiento, programación de la lógica de feedback en tiempo real, desarrollo visual del corazón animado, configuración del hardware y soporte técnico on-site. Esta experiencia demostró cómo la tecnología interactiva puede ser una herramienta efectiva para comunicar mensajes de bienestar de manera cercana, emotiva y comunitaria, sin necesidad de pantallas táctiles ni dispositivos que medien entre el cuerpo y la experiencia.












