El desafío
Rivalry es una zapatilla con historia: nació de las canchas de básquet y carga referencias de diseño muy específicas. Comunicar eso en un evento de lanzamiento, sin caer en una charla técnica que perdiera al público, era el problema a resolver. Adidas y Arde Agencia necesitaban una activación donde cada invitado terminara la noche conociendo el producto mejor de lo que lo conocía al llegar, pero sin sentir que estaba en una clase.
La solución
Desarrollamos tres estaciones de juego independientes, cada una construida sobre un atributo real del producto. En la primera, los invitados debían asociar la silueta de la Rivalry con la característica de diseño que la definía. En la segunda, armaban un rompecabezas de la zapatilla antes de que el reloj llegara a cero, compitiendo contra el tiempo y contra otros jugadores. En la tercera, tenían que identificar cuál de tres canchas icónicas había inspirado el diseño de la Rivalry, conectando el producto con su origen cultural.
Las tres mecánicas funcionaron en simultáneo durante el evento, permitiendo que los invitados circularan libremente entre estaciones según su ritmo, sin generar cuellos de botella ni tiempos de espera largos.
El resultado
Los tres juegos funcionaron como un recorrido natural por el producto: cada estación dejaba un dato o una sensación distinta sobre la Rivalry, sin que nadie tuviera que leer un panel informativo. La dinámica de juego generó competencia amistosa entre los invitados y sostuvo el interés durante todo el evento, cumpliendo el objetivo de que la zapatilla se recordara por la experiencia, no solo por la vitrina.