El desafío
Schweppes, junto a Bambú Sustentable, buscaba una pieza de publicidad exterior que no se quedara en lo visual estático. El desafío era doble: el mural tenía que funcionar como obra de arte urbano por sí solo, para quienes solo lo vieran pasar, y al mismo tiempo esconder una segunda capa de contenido digital para quienes decidieran interactuar con él.
La solución
Desarrollamos un mural de realidad aumentada: el arte físico funciona como marcador visual que, al ser escaneado con la cámara del celular, dispara una experiencia en 3D donde una lata de Schweppes cobra vida sobre el mural, con movimiento y profundidad. La pieza combina diseño gráfico tradicional con desarrollo de realidad aumentada, integrando ambas capas sin que una compita con la otra.
El formato resultó particularmente efectivo para redes sociales: la sorpresa de ver "salir" un producto de una pared es un tipo de contenido que la gente naturalmente graba y comparte, extendiendo el alcance del mural mucho más allá de quienes pasaron físicamente por el lugar.
El resultado
El mural de Schweppes demostró que la publicidad exterior puede tener una segunda capa interactiva sin perder su función como pieza visual. La combinación de arte físico y realidad aumentada generó contenido compartible de forma orgánica y posicionó a la marca como innovadora en un formato tradicionalmente estático.