El Día del Padre representaba una oportunidad única para Personal: comunicar los valores de la marca —conectividad, modernidad, familia— a través de una experiencia que fuera emocionalmente resonante con el vínculo padre-hijo sin caer en los formatos publicitarios tradicionales. La propuesta fue convertir ese mensaje en una carrera compartida, donde la adrenalina y la diversión fueran el canal de comunicación.
La mecánica colocaba al participante en el cockpit de un piloto de carreras dentro de un circuito con tres carriles. Durante 45 segundos de pura intensidad, debía esquivar obstáculos —conos de tránsito, baches, otros vehículos— y recolectar objetos dispersos en la pista. El detalle que hizo la diferencia fue la elección de esos objetos: electrodomésticos y elementos del universo cotidiano del hogar, directamente asociados a la vida familiar y a los servicios de conectividad de Personal. El juego no comunicaba el mensaje; lo vivía.
La decisión de desarrollar la experiencia en dos versiones simultáneas —Realidad Virtual con headset y tablet— fue estratégicamente clave. La versión VR ofrecía la inmersión total y la experiencia premium al jugador, mientras que la versión tablet permitía que padres e hijos jugaran juntos en el mismo espacio, o que personas sin experiencia en VR pudieran participar sin fricción. Esta dualidad amplió radicalmente el espectro de participantes y el potencial de engagement del stand.
La estética del juego fue desarrollada con branding de Personal integrado en el entorno de carrera: vallas publicitarias en el circuito, paleta de colores de la marca, efectos visuales y pantalla de resultados con identidad gráfica del cliente. Cada elemento visual del circuito reforzaba la presencia de marca sin interrumpir la experiencia de juego, creando una inmersión publicitaria completamente orgánica.
El proyecto fue desarrollado en conjunto con la agencia Feedback Group, responsable de la conceptualización creativa y la producción del evento. Sponsorealo tuvo a cargo el desarrollo tecnológico completo: programación del juego en ambas versiones (VR y tablet), diseño del circuito 3D, integración del branding, lógica de obstáculos y objetos recolectables, y soporte técnico on-site. El resultado fue una activación que generó alto engagement emocional, fuerte recordación de marca y momentos de conexión genuina entre padres, hijos y la marca Personal.