El desafío era trasladar la complejidad y el valor del modelo de negocio de FYO a una experiencia que fuera a la vez educativa, entretenida y emocionalmente resonante para un público de productores agropecuarios. La realidad virtual fue la herramienta perfecta: sin límites de espacio ni de tiempo, podíamos llevar al usuario a un campo real en cuestión de segundos.
Utilizando Oculus Quest 3, el usuario se sumergía en un recorrido narrativo e interactivo que abarcaba todas las etapas del negocio agropecuario: la selección estratégica de insumos, la siembra, el seguimiento del cultivo, la comercialización de la producción y, finalmente, las decisiones financieras inteligentes que determinan la rentabilidad de la campaña.
Cada etapa del recorrido estaba alineada con el propósito de marca de FYO: mostrar cómo la empresa potencia el valor en cada eslabón de la cadena agropecuaria. Los usuarios no solo veían el proceso; lo vivían, tomaban decisiones dentro del mundo virtual y comprendían de forma visceral el impacto que tiene una decisión financiera bien tomada en el resultado final de una campaña.
La experiencia fue desarrollada con un diseño de UX pensado específicamente para usuarios sin experiencia previa en VR. El onboarding fue gradual, la navegación completamente intuitiva con mirada (gaze navigation) y las decisiones se tomaban mediante gestos simples. Esto fue clave en un contexto congresual donde el público objetivo —productores y empresarios del agro— no es nativo digital y la adopción tecnológica debía ser inmediata y sin fricción.
El resultado fue una activación que generó cola de espera sostenida durante toda la duración del congreso, con usuarios que repetían la experiencia para explorar diferentes caminos de decisión. FYO logró diferenciarse radicalmente del resto de los expositores y posicionarse como la empresa más innovadora y tecnológicamente avanzada del sector presente en el evento.












